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09. ENE. 2018

Correr para ir al trabajo o preparar un examen

El running, además de ser un sano ejercicio —cuando se practica correctamente— y un estilo de vida para muchos, también puede tener aplicaciones puramente prácticas. La más evidente es la de facilitarnos el desplazamiento de un punto a otro. Grandes capitales como Nueva York, París o Londres asistieron ya hace tiempo a un fenómeno que no ha dejado de crecer en los últimos años. Frente a los problemas de tráfico y las aglomeraciones en los medios de transporte, muchos trabajadores optaron por calzarse sus zapatillas y acudir corriendo a sus puestos de trabajo. Una opción que conlleva numerosas ventajas para el empleado, que ahorra tiempo y dinero al tiempo que gana salud y es más puntual, pero también para la empresa, que recibe cada día a un trabajador más activo y con la mente despejada.

El gran enemigo de esta práctica es el sudor, que provoca la necesidad de contar con un espacio cercano a nuestro puesto de trabajo en el que poder asearnos y cambiar la ropa deportiva por el atuendo laboral. Muchas empresas ya se han dado cuenta de los beneficios de contar con runners en nómina y han incorporado vestuarios y duchas para los empleados que van y vienen corriendo. Para quienes no tienen la suerte de trabajar en una empresa runner friendly, la alternativa es buscar un gimnasio o una instalación deportiva cercana donde poder asearse por un módico precio.

Las horas de entrada y de salida de los puestos de trabajo son momentos de mucho tránsito de coches y peatones por las calles, en especial en las grandes urbes, por lo que debemos elegir siempre el recorrido más cómodo, aunque no sea el más corto. Para evitar las prisas —las nuestras y las de los demás—, lo más recomendable es iniciar la ruta con un margen de tiempo suficiente para llegar puntuales. En este cálculo horario debemos tener en cuenta posibles inconvenientes que nos retrasarían, como lesiones, un exceso de cansancio o el peso de la mochila que seguramente tendremos que llevar. Lo último que necesitamos es llegar a nuestro trabajo con una dosis de estrés añadido.

Está demostrado que practicar running, como todo ejercicio físico, favorece la relajación de cuerpo y mente. Un recorrido diario de solo veinte minutos puede tener un enorme impacto sobre la memoria, el aprendizaje, la concentración y la agilidad mental. Algo muy beneficioso para el desempeño laboral, pero también para afrontar un reto intelectual como puede ser un examen. El running no hace milagros y no te permitirá conseguir un aprobado en una materia que no has estudiado, pero sí puede servirte de gran ayuda a la hora de afrontar una prueba de conocimiento.

En 2016, un estudio de neurocientíficos holandeses publicado por la revista Current Biology concluyó que realizar una actividad física aeróbica cuatro horas después de estudiar consolida la memoria a largo plazo. La explicación de este fenómeno radica en la liberación en el cerebro de catecolaminas (dopamina y norepinefrina), compuestos que afectan positivamente a la consolidación de la memoria. Es importante destacar que el beneficio de la fijación de los conocimientos adquiridos no se obtiene tan claramente si se sale a correr inmediatamente después del estudio y que las horas de reposo entre una acción y otra son fundamentales.

No es recomendable correr justo antes de realizar un examen, ya que el cansancio nos puede afectar muy negativamente. Encontrar el equilibrio entre las horas de estudio, el ejercicio físico y el descanso nos permitirá llegar a la hora de la verdad en un estado físico y mental idóneo para afrontar el examen con mayores posibilidades de éxito. De todas maneras, es el ejercicio continuado el que de verdad puede mejorar las capacidades de nuestro cerebro, por lo que no servirá de nada salir a correr antes de un examen si no es una práctica que desarrollas con regularidad. Incluir el running en tus rutinas semanales no solo te posibilitará fijar mejor tus conocimientos para una prueba concreta sino que, como avalan numerosos estudios sobre deterioro cognitivo, te permitirá entrenar tu cerebro para que llegue con un rendimiento óptimo a la vejez.