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19. DIC. 2017

San Silvestre Vallecana: una prueba con mucha historia

Madrid se convierte cada 31 de diciembre en una gran fiesta del atletismo con la celebración de la San Silvestre Vallecana, una prueba que se disputa desde 1964 y que ya solo se puede comparar en participación y repercusión con la San Silvestre de Sao Paulo o el Maratón de Nueva York. El éxito de este evento tiene mucha relación con el auge del running en los últimos años, que ha motivado la aparición de cientos de carreras populares en España, muchas de ellas concentradas en los últimos días del año.

Pero los diez kilómetros de la San Silvestre Vallecana siempre serán especiales. La historia de la prueba, el palmarés de su carrera internacional y el espíritu festivo que reina en la prueba popular hacen de esta cita un evento muy especial, tanto para los participantes como para quienes la siguen desde las aceras o a través de la televisión.

Una cafetería del madrileño Puente de Vallecas acogió en 1964 la charla de la que meses más tarde surgiría la San Silvestre Vallecana. En aquel encuentro, un joven Antonio Sabugueiro planteó a sus amigos Carlos Roa y Manolo Fernández la posibilidad de organizar una carrera nocturna por la ciudad. Una idea que parecía una locura por aquel entonces, pero que meses más tarde cristalizó en el denominado Gran Premio de Vallecas, disputado el último domingo de aquel año y en el que participaron un centenar de atletas.

Con cinco mil pesetas de la época (treinta euros de hoy en día) de presupuesto y la colaboración desinteresada de unos cuantos jóvenes que iban cortando el tráfico para que pasaran los corredores, Sabugueiro convirtió en un éxito la primera cita de la prueba. Jesús Hurtado, de la sección de atletismo del Real Madrid, pasó a la historia como el primer vencedor de la carrera y se llevó como premio un sencillo trofeo y un bocadillo de salchichón.

“Madrid ya tiene su San Silvestre”, tituló al día siguiente el periodista del diario Marca José Luis Gilabert en su crónica de la prueba, dando sin pretenderlo a los organizadores la idea de trasladarla al 31 de diciembre, día de San Silvestre, imitando así a la prestigiosa prueba que ya se disputaba en Sao Paulo (Brasil) desde 1925.

La prueba creció rápidamente y ya en 1966 adquirió cariz internacional con la presencia y victoria del atleta tunecino Mohamed Gammaudi, medalla de plata en los 10.000 metros lisos de los Juegos Olímpicos de Tokio en 1964. Aún sin participación femenina, artistas como Rocío Durcal, Ágata Lys, Karina o Rocío Jurado amadrinaban un evento que cada año despertaba mayor expectación. Pese a ello, la falta de patrocinadores dejó a Vallecas sin carrera la Nochevieja de 1969.

La carrera abrió sus inscripciones a los corredores populares en 1979 y las mujeres comenzaron a participar en la prueba internacional en 1981, con la noruega Grete Waitz como primera ganadora. Los ingeniosos disfraces de muchos corredores y el buen humor se fueron convirtiendo poco a poco en uno de los aspectos más reconocibles de una carrera popular que en 2003 marcaría tendencia al entregar a los inscritos la camiseta-dorsal, elemento que se ha hecho habitual en muchas pruebas populares desde entonces.

La carrera no ha dejado de multiplicar de forma exponencial su número de participantes en sus cincuenta y dos ediciones y cada año bate récords (42.500 participantes en 2016). A la estela de la edición vallecana, muchas otras ciudades españolas despiden el año corriendo en las más de doscientas San Silvestres que actualmente se disputan en todo el país.

Actualmente, la San Silvestre Vallecana contiene tres pruebas en una. En la carrera internacional, que contó con 1.500 corredores en 2016, solo pueden participar quienes acrediten haber conseguido la marca mínima exigida en pruebas oficiales (tiempos inferiores a 38 minutos para los hombres y 45 minutos para las mujeres). La carrera popular, por su parte, está abierta a todos los corredores y la única limitación es el número de dorsales que se ofertan cada año. Por último, la San Silvestre Mini permite a los más pequeños participar en esta fiesta del atletismo en una prueba adaptada a sus edades que se celebra la misma mañana del 31 de diciembre.

El trazado original de la San Silvestre Vallecana transcurría íntegramente por su barrio de origen. A partir de 1968 la prueba comenzó a ocupar el centro de Madrid, con salida en la calle Serrano y meta en el estadio de fútbol de Vallecas, feudo del Rayo Vallecano. Para evitar aglomeraciones en meta, en 1994 se decidió que la prueba popular terminara fuera del recinto deportivo. Desde 2006 se estableció la distancia fija de los diez mil metros. Tanto la prueba popular como la internacional salen de Concha Espina, pero el recorrido de la segunda varía en el tramo final para finalizar, como de costumbre, dentro del Estadio de Vallecas.

Las inscripciones para la próxima edición de esta histórica carrera ya están cerradas pero, tanto si ya tienes tu dorsal como si te has quedado con las ganas de apuntarte a esta prueba o a cualquier otra de todas las que se celebran el 31 de diciembre, Renault Runners te ofrece la posibilidad de correr una San Silvestre virtual ese mismo día donde tú quieras. Quienes completen la distancia mínima exigida de 10 kilómetros participarán en el sorteo de un viaje con alojamiento incluido para disputar la Media Maratón de París el próximo 4 de marzo. Puedes apuntarte a la Carrera Virtual San Silvestre hasta el mismo día de la prueba en el siguiente enlace.